Publicado el viernes 15 noviembre, 2019";
¡Quééé putos!

¡Quééé putos!

La FIFA y la Federación Mexicana de Fútbol, siguen esforzándose por erradicar el famoso y divertido grito de ¡eeeh puto!, que suena al unísono en los estadios de México cada que el portero del equipo visitante hace un despeje de meta. Pero puta, es la palabra y ofensa, sí permitida.

La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), hasta ha multado a México por esos gritos, y ahora que el tamaulipeco director técnico de la Selección Nacional Sub-17, Marco Antonio “Chima” Ruiz, a quién por cierto extrañan en las canchas de la Carmen Romano de Tampico, llegó a la final del certamen con sus jugadores a lo que consideró un “sueño hecho realidad”, considero prudente que hagamos un poco de conciencia del cómo nos comportamos en las gradas.

Porqué claro que todos soñamos, tenemos metas por cumplir e ilusiones, que dormidos y hasta despiertos trabajamos en la mente, uno de los sueños generalizados de quienes nos gusta el fútbol es que se acaben los rijosos, busca pleitos en las tribunas que no permiten disfrutar a plenitud un partido de fútbol; también soñamos con que se acaben los ataques verbales contra los jugadores, aunque eso, creo que es parte del show.

No creo que tengamos que ser tan putos para aceptar y admitir que se gritan sandeces peores en los estadios, en la calle, dentro y fuera de la escuela, en el trabajo y oficina, por eso creo que la palabra puto, es la más insignificante.

En México, “puto”, es solo un intensificador, sí, un grito divertido y muy ad hoc para dejar el estrés en el estadio, en fin, México es un país en donde vale darle mayor importancia e interés a lo que piensa el de al lado, que ver en los actos propios de cada quien, o el asesinato de otro ciudadano.

Con todo respeto a la FIFA, y la Femexfut,  a petición de un grupo de amigas futboleras, será prudente que dejemos de hacernos oídos sordos como ha sucedido durante años y años hasta permitir las ofensas directas contra la mujer, desde la misma tribuna de cualquier estadio de fútbol; hoy se grita PUTO en cada partido, sin embargo, parece que no todos alcanzamos a escuchar el cántico de la porra local que dice:
– ¡qué lo vengan a ver, que lo vengan a ver!
– Ese no es un portero es una puta de cabaret.
– De cabaret, de cabaret; ese no es un portero es una puta de cabaret.

Qué caray, meterse contra las mujeres de esa manera. Con todo respeto a las putas, ellas qué culpa tienen de que el portero rival sea bueno parándola o no, no se vale; pero el macho es un PUTO sordo ¿aquí, sí se vale la ofensa?… qué machistas salimos, en una de esas la homosexualidad reprimida los orilla a exigir no gritar más lo que no aceptan ser en libertad.

¿Porque a ellas sí y por qué no actuamos parejo?

Éxito “Chima”, felicidades por el sueño hecho realidad. Abrazo dese Tampico.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608