Publicado el martes 15 septiembre, 2020";
Reseña | Minoria – un metroidvania a lo Dark Souls

Reseña | Minoria – un metroidvania a lo Dark Souls

Por Hugh Belmont. 

Minoria es un juego que ha sido desarrollado por los mismos chicos que se desarrollaron el popular título de 2016, Momodora: Reverie Under the Moonlight (Bombservice), el juego que hoy me ocupa ha sido liberado en alas de las grandes expectaciones de los fanáticos que amaron Momodora. 

Según el propio estudio brasileño y Dangen Entertainment este juego es catalogado como una secuela espiritual de Momodora. De este último no puedo decir mucho ya que jamás lo jugué, mas, en mi investigación he descubierto todo el amor que el juego ha recibido. 

Historia 

Minoria presenta una narrativa bastante decente, en donde tomamos el rol de la Hermana Semilla, una monja que ha sido enviada a la ciudad capital de Remezia para hacerse cargo de una infestación de brujas. La hermana Semilla es un personaje silencioso que no suelta ninguna palabra, salvo que sea extremadamente necesario, esta es acompañada por la Hermana Fran cuya personalidad es totalmente contraria a nuestra protagonista y esta novicia en cualquier momento intentará emitir comentarios sobre cada situación de la aventura. 

El título cuenta con muy pocas cinemáticas para contar la historia, mas, la mayor parte de la narración es contada a través de notas que encontraremos en nuestra sagrada misión confiada por la iglesia. 

Jugabilidad 

Lo que mejor describe el juego es un plataformero con movimiento lateral en 2D moderno. Los niveles los veremos de lado a lado y todo es muy bidimensional, esto al haber sido dibujado en un modo muy inteligente y moderno para un juego de este estilo. 

Cada nivel se juega de una forma lejanamente lineal y en muchas ocasiones llegaremos al final de una sección siendo bloqueados por una puerta cerrada que requiere una llave. Para poder avanzar más allá de las puertas será necesario retroceder en nuestro recorrido y encontrar la ruta correcta en la que se encuentra la susodicha llave previo a continuar la aventura. Desafortunadamente, el juego tiene el hábito de deciros hacia dónde ir, sin ayudarnos en dar las direcciones, lo que significa que tendremos que pasar un buen de tiempo averiguando la solución. 

A parte de las llaves, coleccionables y páginas de historia, la exploración no ofrece mucho, aunque es una gran manera de pelear con enemigos fuertes y hacernos de más experiencia que nos facilitarán las cosas cuando todo se vaya al trasto con la dificultad. El mapa no es posible explorarlo a libertad y conforme avanzamos hay que consultarlo para saber en qué ubicación estamos. 

Una de las mecánicas clave de Minoria es el combate en el transcurso del juego, tendremos muchos enfrentamientos. En nuestro avance encontraremos una pequeña diversidad de espadas que tienen su propio patrón de ataque. Estas armas funcionan muy bien cuando estamos cerca de un enemigo. La hermana Semilla cuenta con el poder de equipar ‘inciensos’, que son poderes mágicos que pueden ser usados para curación, mejoras temporales y ataques. 

El verdadero problema de Minoria surge cuando se está en combate dentro de un área de la pantalla. Puede haber muchos enemigos en un enfrentamiento, mas, desafortunadamente varios enemigos estarán fuera de la vista, lo que nos llevará a momentos de frustración al ser asesinados por proyectiles lejanos que nos llegan de izquierda o derecha. 

Las peleas contra jefes en Minoria son muy desafiantes y extensas, la mayoría de los jefes tienen la habilidad de borrarnos de la existencia de un solo golpe, provocando más frustración. Debo decir que estos enfrentamientos contra jefes ponen a prueba nuestra habilidad de usar defensa y ofensiva de forma apropiada. 

Gráficas y sonido 

En su rendimiento me ha sorprendido gratamente, corre de maravilla en la Nintendo Switch tanto en el modo portátil a 720p como en sobremesa a 1080p, manteniendo sus 30 fotogramas por segundo de forma muy correcta. Al menos no pude detectar alguna falla en mi partida, el detalle en los escenarios destaca, al igual lo bien elaborados que están los personajes sin ese marco negro que suele verse en las siluetas, algo muy común en animaciones de otros títulos parecidos. Claramente este juego ha sido muy bien optimizado y se ve hermoso. 

En el apartado sonoro, el juego cumple bastante bien, entregando canciones terroríficas y calmadas que fácilmente nos ayudan a sentir la inmersión lúgubre de la mazmorra. El título no cuenta con actuaciones de voz, así que lo único que escuchamos son leves susurros y sonidos de los personajes. Afortunadamente cuenta con subtítulos en español y están excelentemente adaptados. 

En conclusión, Minoria es un juego fantástico, en especial si adoras los retos desafiantes. En gran parte el combate funciona muy bien con uno o dos problemillas, mientras que el plataformeo ocasionalmente se siente un poco tedioso gracias a que hay que estar yendo y viniendo en nuestros pasos. 

Idea final – Calificación: 6.9 

Minoria es realmente dinámico, con una duración de alrededor seis horas, tiene especial atención a la acción más que en el plataformeo o las características RPG. Se nota el cariño que los desarrolladores depositaron en el título a través de los pequeños detalles. Es bastante desafiante y hay que dominar las mecánicas rápidamente para sobrevivir. La música es bastante inmersiva y las gráficas muy detalladas. Está brillantemente traducido al español