Publicado el jueves 10 octubre, 2019";
Testigos de la defensa hunden más a homicidas de Carlos Domínguez

Testigos de la defensa hunden más a homicidas de Carlos Domínguez

Por: REDACCIÓN.

NUEVO LAREDO, TAM.- La más reciente audiencia del juicio que se sigue contra los asesinos del periodista Carlos Domínguez reflejó la debilidad de las pruebas de la supuesta inocencia y exhibió que sus testigos fueron preparados por la barra de abogados liderada por Gabriel Regino.

Durante su comparecencia Jhajaira Zulay Chávez Juárez, esposa de Adrián Montes Fernández, aseguró al Tribunal de Enjuiciamiento que ella y su esposo estuvieron juntos en Zacatecas, que recordaba muy bien la fecha del 13 de enero del 2018 porque ese día nació su sobrina y acudieron a una fiesta de 15 años, sin embargo, la única fotografía que exhiben como prueba es una donde aparece una persona, de espalda a la cámara, que supuestamente es Adrián Montes.  

Al ser cuestionada por los fiscales aseguró que acudieron a lugares públicos, que estuvieron en contacto con personas conocidas; sin embargo, únicamente Jhajaira, la hermana del acusado y la trabajadora doméstica son los únicos testigos que aceptaron dar testimonio de que Adrián Montes estuvo en la fecha del homicidio de Carlos Domínguez en Zacatecas.

De igual forma, la trabajadora doméstica afirmó que Adrián Montes Fernández fue a la casa de la mamá de su esposa a almorzar como a las 9:15 de la mañana como lo hace cada día sábado; y que el día 16 de enero del año 2018 ella se encontraba laborando en la casa de Adrián Montes, y supo, al escuchar a hablar a familiares que el acusado fue a dejar a su hijo menor a la guardería Rayitos de Sol. 

A través del contrainterrogatorio de la Fiscalía logró evidenciar que la testigo, solo dio una entrevista a los investigadores de la defensa, y ésta la realizó con su puño y letra, estampando su firma, en la que manifestó exclusivamente los días que labora en casa de Adrián Montes y la madre su esposa, y no toda la información que dijo ante el tribunal, quedando de manifiesto una contradicción en sus dichos y una evidente falta de credibilidad.

De esta forma, las pruebas y testigos de la defensa de los homicidas de Carlos Domínguez, evidenciaron que no tienen la fuerza, ni la veracidad para sostener que Adrián Montes Fernández no participó en el artero asesinato del periodista neolaredense.