Este análisis ha sido realizado gracias a una copia facilitada por Serenity Forge actualizada a su versión 1.0, ya disponible para PC en la plataforma de Steam (versión analizada).
POR: Ivan Sortino
Dentro del mundo de las novelas visuales, uno de mis subgéneros favoritos siempre fue el del terror, un género que funciona sorprendentemente bien dentro de lo que son las novelas visuales, ya que logran captar muy bien esa sensación de suspenso y horror.
De la mano de tan solo un par de desarrolladores rusos: Saikono y Evgeniy Sokarev, y gracias al editor Serenity Forge nos llega Tiny Bunny, una novela visual de terror que finalmente logra su lanzamiento 1.0 con su quinto capítulo y la esperada conclusión de su apasionante historia, que durante sus cuatro años de desarrollo durante la etapa de Acceso Anticipado iniciado en 2021 captó la atención de los fanáticos del género, y una gran cantidad de público ruso.
Historia
Basándose en la novela de terror del mismo nombre del escritor ruso Dmitry Mordas, su narrativa nos pone en los zapatos de Anton, un joven de 12 años que vive junto a su hermana menor Olya y sus padres en una casa entre los fríos bosques ibéricos de Rusia. Anton y su hermana son jóvenes distantes, que no tienen relación con personas de su edad, pero sienten una extraña atracción por algo: el misterioso bosque helado.
Mientras Anton pasa su día a día conviviendo con los problemas de un chico de su edad, el inminente ingreso a una escuela desconocida, y las constante peleas de sus padres, un miedo mucho más profundo lo persigue: constantes visiones, y lo que parece ser el llamado del bosque. Y lo que empeora todo, es que su hermana también lo siente.
Obviamente sus padres no les creen, y mucho menos sus antipáticos compañeros de escuela, por lo que Anton y Olya deberán estar más juntos que nunca, para superar todos sus miedos y los problemas que tienen por delante. Es una historia apasionante, que nos mete el terror en carne propia con diálogos y escenas precisas, que inicia de manera intensa, y no pierde el ritmo por casi ningún momento. Su desarrollo también es satisfactorio, en especial cuando empezamos a perdernos por sus rutas de opciones.
Destaco mucho cómo incorpora la cultura rusa, como en elementos del día a día, medios de entretenimiento, y de folclor y leyendas locales, con un glosario que nos explica palabras puntuales.
Con la llegada del quinto capítulo, nos llega una amplia variedad de finales en función a nuestras decisiones (muy amplia, alrededor de unos 20), pero que se ramifican en finales muy distintos entre sí, que realmente no guardan relación. Se pierde mucho el ritmo y se vuelve muy confuso hasta el punto de que seguimos sin saber qué es real y no, y creo que sería mejor tener una cantidad menor, pero más coherentes y concisos entre sí y su historia.
Jugabilidad
Tiny Bunny es una novela visual de terror no lineal, lo que significa que desde el primer momento nos presenta una serie de rutas y ramificaciones en función de varias opciones de acciones, que nos llevarán por distintos caminos hasta una enorme cantidad de finales distintos. Estas acciones van desde poder inspeccionar elementos del escenario en momentos puntuales, hasta tomar decisiones que cambian el rumbo de la historia.
Tenemos opciones típicas del género como poder poner texto automático y modificar su velocidad, saltar el texto ya leído, ver el historial de texto, rebobinar el texto y volver a un punto anterior, y guardar y cargar la partida en cualquier momento. Su jugabilidad como tal no tiene mucho más, ya que es una novela visual pura, en donde lo importante es prestar atención al texto, y tomar buenas decisiones.

Gráficos y banda sonora
Lo primero que nos llama la atención, es sin dudas su atrapante estilo de arte único, con dibujos super detallados y un estilo monocromático que transmite a la perfección esa sensación de frío de los bosques ibéricos y la zona rusa rural. Todos los dibujos, expresiones y detalles son excelentes, y sin dudas le dan un toque muy especial: incluso nos sorprende con animaciones por momentos.
Por alguna razón, en el quinto capítulo su estilo de arte toma un rumbo distinto, optando por imágenes generadas por inteligencia artificial, y modelos en tres dimensiones dibujados por distintos artistas, que rompen por completo la armonía visual y del arte que manejaban.
Mi procesador es un MD Ryzen 7 5700G 3.8 GHz, con 16 GB de memoria RAM y una tarjeta gráfica Nvidia GeForce RTX 3060 12 GB VRAM, instalado en una unidad de estado sólido SSD M.2 7300 MB/s, por lo que no tuve problema en correrlo a 60 fotogramas por segundo, sin ningún tipo de bug o error en mi experiencia.
No es un título para nada exigente, pudiéndose correr en prácticamente cualquier equipo, pidiendo como requisitos mínimos un procesador de 1.2 GHz o superior, 2 GB de memoria RAM y una tarjeta gráfica con 512 MB de VRAM.
Si bien, es un título que destaca mucho por su historia y estilo de arte, creo que destaca incluso más en su banda sonora, con una gran cantidad de composiciones escalofriantes que nos pondrán los pelos de punta, y no específicamente por la temática helada. Creo que los rusos tienen un don por el terror tan refinado, y esta banda sonora es otra prueba de ello.
Nos llega traducido solamente al inglés en todos sus textos, y cuenta con voces exclusivamente en ruso. Es una lástima que no nos llegue con traducción al español, aunque agradezco que al menos nos llegue en inglés, siendo un título tan dedicado al público ruso. Me encanta escuchar el trabajo de voces en ruso, lo que genera una sensación de inmersión total.

Conclusión
Tiny Bunny es sin dudas una obra compleja, que inicia de manera magistral en sus primeros cuatro capítulos, pero que luego degrada abruptamente su calidad en su quinto capítulo a causa de una serie de decisiones cuestionables, sintiéndose como si lo hubieran terminado rápidamente con presión, en vez de dedicarle la misma pasión.
Su enorme cantidad de finales se siente abrumadora, y es realmente difícil mantener el ritmo en el último capítulo debido a esto, ya que constantemente deberemos estar probando rutas y decisiones, hasta llegar a uno de los mejores finales. Incluso pierde su tan genial atmósfera y ambientación, lo cual es una lástima.
Aun así, es sin dudas una experiencia muy recomendable, ya que manera el terror y suspenso de una forma muy precisa, motivándonos a prestar atención a cada mínimo detalles para sentirnos inmersos en su mundo e historia. El quinto capítulo es bastante difícil de digerir, pero vale la pena si le prestamos la suficiente atención, y nos motivamos a buscar nuestro final satisfactorio.
CALIFICACIÓN FINAL: 7/10
Dónde comprarlo:
Tiny Bunny se encuentra disponible en PC vía Steam por Mex$ 135.99.
