Por Oscar Díaz Salazar
Erasmo González: nomas sus chicharrones truenan
Con una maniobra burda y simple, y con la indolencia y complicidad de los regidores y síndicos de Madero, Tamaulipas, el presidente Erasmo González Robledo ha conseguido imponer su completa y única voluntad en un Cabildo omiso y agachón, en el que solo discrepan un par de ediles, que como excepción, confirman la regla.
En todas y cada una de las sesiones (de Cabildo) que ha tenido el Ayuntamiento de Madero, el orden del día propuesto en la convocatoria de las reuniones respectivas, se ha omitido el punto de Asuntos generales, y en todas las ocasiones la propuesta de orden del día ha sido aprobada y se ha cumplido, con esa gravísima omisión que ha impedido el funcionamiento normal del órgano colegiado de gobierno (Ayuntamiento), para actuar en la realidad como simples espectadores de los asuntos que quiere desahogar el presidente.
Si un regidor o síndico tiene una propuesta, quiere plantear un punto de acuerdo, quiere dar a conocer un asunto, quiere ventilar un problema, quiere discutir un tema o presentar una propuesta, querella, solución, exhorto, queja o simplemente hacer un comentario, no lo puede hacer, a menos de que esté dispuesto a intervenir con un tema que será necesariamente ajeno a los asuntos enlistados en el orden del día.
La queja por esta omisión que hace posible que impere la voluntad única de Erasmo González, en un órgano de gobierno que debería ser colegiado, la ha expresado ya en dos ocasiones la regidora Mayra Ojeda.
Los integrantes del ayuntamiento maderense deben saber que aunque cuenten con la mayoría para autorizar el orden del día que los censura y los limita, no pueden ni deben autorizar cosas o hechos ilegales, ni tampoco abdicar de sus facultades y obligaciones, o delegarlas en un solo individuo.
El tema no es menor y ante la intransigencia del presidente Erasmo González, lo que procede es la intervención del Congreso del Estado, y el Poder Ejecutivo, en uso de las facultades que les otorga el Código Municipal para el Estado de Tamaulipas, para arbitrar y conciliar en los conflictos entre los integrantes de un Ayuntamiento.
La reincidencia en esta omisión ya lleva más de un año. El tema es de urgente resolución. El abuso es mayúsculo. Erasmo González ha mostrado su talante autoritario y abusivo, probando que, en su caso, es muy cierto eso del priista que todo mexicano lleva por dentro.

