Por: David CASTELLANOS TERÁN.
@dect1608
*** La otra cara de la soberanía energética
Y, no, definitivamente no, el 18 de marzo no es una fecha cualquiera para México, es el día en que el Estado mexicano decidió recuperar el control de su petróleo bajo el mandato de Lázaro Cárdenas del Río, un acto que definió el rumbo energético del país y cimentó la narrativa de soberanía que aún hoy se invoca desde el poder.
Pero este 2026, la conmemoración llega con una imagen incómoda. Cinco personas muertas. Un incendio. Sí, en el capricho lopezobradorista.
La tragedia ocurrió en la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, uno de los proyectos insignia del actual modelo energético. De acuerdo con Petróleos Mexicanos, el fuego se originó por acumulación de “aguas aceitosas” que, tras las lluvias, se estancaron en la periferia del complejo y provocaron el siniestro.
Cinco vidas perdidas, entre ellas una trabajadora de Pemex. Qué se los crean en casa.
La empresa asegura que el incidente fue controlado y que no representa riesgo mayor. Pero la narrativa institucional ya no alcanza para contener la preocupación.
Porque este no es un hecho aislado. El 26 de enero, la misma refinería registró una variación de presión en su planta catalítica que obligó a un paro de emergencia. Días antes, otro incendio había encendido las alertas tras una fuga en una línea de descarga.
Tres incidentes en menos de dos meses. Desafortunadamente todo esto dicta: un patrón, lo más vergonzoso en un complejo “nuevo”, pero, que ya comienza a acumular señales de vulnerabilidad.
Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visita el norte de Veracruz, y sur de Tamaulipas para conmemorar la expropiación petrolera. El discurso es el de siempre: soberanía, autosuficiencia, fortalecimiento de la industria nacional. Pero la realidad se filtra entre el humo, y el encharcamiento de aguas aceitosas.
La refinería Olmeca no es sólo un proyecto técnico. Es un símbolo político. Y como todo símbolo, está obligado a resistir el escrutinio público.
México construyó su identidad energética a partir de una decisión histórica en 1938. Pero casi nueve décadas después, el desafío ya no es recuperar el petróleo.
Es administrarlo sin que cueste vidas.
La soberanía no puede medirse sólo en barriles.
También se mide en seguridad, en transparencia y en responsabilidad.
Y hoy, en Dos Bocas, esa medida está en entredicho.
En la intimidad… Mientras el país debate el costo real de su política energética, en Tamaulipas se construyen historias en otra dirección.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas entregó 475 computadoras portátiles a estudiantes de 27 dependencias académicas en la zona centro del estado, en un acto que también marcó la toma de protesta de la primera directora en la historia de la Facultad de Comercio y Administración Victoria, Mónica Lorena Sánchez Limón.
El evento fue encabezado por el rector Dámaso Anaya Alvarado y el gobernador Américo Villarreal Anaya, quienes coincidieron en la necesidad de cerrar brechas tecnológicas y fortalecer el acceso al conocimiento.
“Hoy se realiza la entrega de 475 computadoras portátiles… una acción que fortalece la formación académica y reduce las brechas digitales”, afirmó el rector.
La designación de Sánchez Limón, dijo, abre una nueva etapa para la facultad, basada en el diálogo, la excelencia y la proyección institucional.
El gobernador, por su parte, llamó a los estudiantes a entender el valor de los datos, la información y la velocidad del conocimiento en una era dominada por la tecnología.
En medio de incendios, crisis y discursos, hay señales que no deben perderse de vista.
Porque mientras el país discute su pasado energético, su futuro —silenciosamente— se está formando en las aulas.
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