Por José Luis Castillo.
En la antesala de la renovación de la dirigencia de la Sección 30 del SNTE en
Tamaulipas, el discurso de Enrique Meléndez Pérez ha comenzado a incomodar a
quienes durante años han controlado la vida sindical desde una lógica de grupo y
no de representación colectiva. Sus declaraciones no solo exhiben el
distanciamiento entre la dirigencia y la base magisterial, sino también ponen sobre
la mesa un tema que muchos docentes comentan en corto: las trabas, obstáculos
y piedras en el camino que desde la propia estructura sindical se le han venido
colocando a quien hoy se perfila como uno de los aspirantes más fuertes para
dirigir los destinos del magisterio tamaulipeco.
Meléndez no habla desde la improvisación. Su trayectoria dentro del sindicalismo
magisterial le ha permitido conocer de cerca las prácticas que durante años han
generado desencanto entre los trabajadores de la educación. Por eso no resulta
casual que señale la falta de democracia interna, la concentración de decisiones
en un pequeño círculo y, sobre todo, la persecución hacia quienes se atreven a
disentir o denunciar irregularidades.
Lo más revelador es que, lejos de responder con apertura, desde la dirigencia se
han intensificado los intentos por desacreditarlo. El propio Meléndez acusa
campañas para manchar su imagen y minimizar su trabajo sindical, situación que
confirma el nerviosismo que provoca entre quienes hoy controlan el Comité
Ejecutivo Seccional. Cuando un aspirante comienza a crecer entre la base, las
resistencias internas aparecen de inmediato.
Sin embargo, en medio de ese clima de tensión, Meléndez ha hecho algo que
pocos se atreven a plantear en la vida sindical: convocar a un debate público entre
aspirantes. La propuesta exhibe una diferencia clara entre quienes buscan
perpetuar el control desde las estructuras y quienes apuestan por abrir el diálogo
frente a los trabajadores. Debatir implica transparencia, capacidad y disposición
para rendir cuentas; evitarlo solo fortalece la percepción de que existen liderazgos
que prefieren la imposición antes que la confrontación de ideas.
La Sección 30 vive un momento decisivo. El magisterio tamaulipeco exige
cercanía, respuestas y democracia auténtica. Y aunque desde algunos sectores
intenten cerrarle el paso a Enrique Meléndez Pérez, cada obstáculo parece
fortalecer la percepción de que representa una opción distinta frente al desgaste
de las viejas prácticas sindicales.
Hoy la discusión ya no gira únicamente en torno a quién quiere dirigir el sindicato,
sino a qué tipo de sindicalismo necesita Tamaulipas: uno cerrado, de privilegios y
silencios, o uno abierto al debate, a la crítica y a la participación libre de los
trabajadores.
La gavilla incrustada en la dirigencia sindical actúa y se mueve, pero la
democracia seguro impera en la base y sobre todo tomará una buena decisión
que permita al SNTE salir del pozo y el olvido en el que hoy se encuentra,
Meléndez le sabe y sigue ganando adeptos hay que decirlo.
DOS.- de manera que la Universidad Autónoma de Tamaulipas sigue
consolidándose como una institución que no solo forma profesionistas, sino que
también genera conocimiento útil para transformar su entorno.
Los recientes registros de nuevas patentes y diseños industriales ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial representan otro éxito que se anota la UAT
bajo el liderazgo del rector Damaso Anaya Alvarado cuya administración ha
apostado a fortalecer la investigación aplicada y la innovación con impacto social.
Vale la pena señalar que actualmente, la máxima casa de estudios de Tamaulipas
suma ya 21 registros ante el IMPI, una cifra que refleja el crecimiento de la
capacidad científica y tecnológica de la institución. Tan solo en 2025 se
incorporaron tres nuevas patentes y dos diseños industriales, logros que confirman
que la UAT vive una etapa de productividad académica y de vinculación real con
las necesidades de la sociedad.
Importante descarta que no se trata de proyectos aislados ni de investigaciones
guardadas en escritorios universitarios. Las nuevas patentes están enfocadas en
temas de enorme relevancia como la salud pública, el cuidado del medio
ambiente, la recuperación de suelos y la eficiencia industrial.
Destaca particularmente la patente relacionada con diterpenos para el tratamiento
de tuberculosis resistente a fármacos, desarrollada por investigadores de la
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia en colaboración con instituciones
nacionales e internacionales, demostrando que la UAT ya compite en escenarios
científicos de alto nivel.
De igual manera, las investigaciones desarrolladas en la Unidad Académica
Multidisciplinaria Reynosa Aztlán sobre polímeros naturales y adsorbentes de
metales pesados evidencian una visión orientada a resolver problemas
ambientales que hoy representan desafíos globales. A ello se suman los diseños
industriales impulsados desde Arquitectura y Reynosa Aztlán, que buscan mejorar
procesos de señalética, movilidad y carga en distintas áreas productivas.
Todo esto revela una realidad que hace algunos años parecía distante: la UAT
está dejando de ser vista únicamente como una universidad regional para
convertirse en un referente de innovación y desarrollo tecnológico en el noreste
del país. Y en gran medida, esto responde al impulso que la administración de
Dámaso Anaya ha dado a la investigación, promoviendo que el talento
universitario no se quede en el aula, sino que se traduzca en soluciones concretas
para la sociedad.
TRES.- En estos tiempos donde pocas veces se reconoce públicamente el valor
social de quienes generan empleo y además mantienen un compromiso
permanente con su comunidad, el empresario Tico García vuelve a dar muestra de
cercanía y sensibilidad social al organizar un festejo dedicado a las madres
victorenses.
A través de la familia Mesil, este viernes 8 de mayo en el patinadero del 17
Carrera Torres se realizará la celebración abierta para consentir a las mamás en
su día, con música en vivo, baile, pastel, regalos y diversas sorpresas.
Más allá del ambiente festivo, el evento representa un reconocimiento al papel
fundamental que desempeñan las madres como eje de las familias y sostén de la
sociedad.
Pero detrás de esta convivencia también existe una historia de participación social
que muchos ciudadanos recuerdan. Jorge “Tico” García no es un empresario que
aparezca únicamente en fechas conmemorativas o actos públicos; durante los
momentos más complicados de la pandemia de COVID-19 participó activamente
en acciones sanitarias orientadas a proteger a la población, sumándose a
esfuerzos de apoyo y prevención en tiempos de enorme incertidumbre.
Posteriormente, también colaboró en las jornadas de fumigación contra el
mosquito transmisor del dengue, una problemática que cada año representa un
riesgo para la salud pública en Tamaulipas.
Esa participación dejó claro que desde la iniciativa privada también se puede
contribuir de manera directa al bienestar colectivo cuando existe voluntad y
compromiso con la comunidad.
El festejo que esta programado para iniciar a las 4:30 de la tarde no solo busca
regalar una tarde de alegría, sino fortalecer la convivencia familiar y reconocer a
quienes diariamente sostienen el hogar con esfuerzo y dedicación, para pedir hay
que dar, ¿Estamos?

