*** Ordena a fiscales federales utilizar leyes antiterroristas para investigar y procesar a funcionarios mexicanos
Por: REDACCIÓN/MUROPOLÍTICO.
CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno de Donald Trump ordenó a fiscales federales utilizar leyes antiterroristas para investigar y procesar a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones criminales.
La nueva estrategia, revelada por The New York Times, representa un endurecimiento en la política de seguridad estadounidense contra el narcotráfico y anticipa nuevas tensiones diplomáticas con México.
De acuerdo con la publicación, la instrucción fue presentada durante una reunión interna encabezada por Aakash Singh con fiscales de distintas regiones del país.
Durante la teleconferencia, Singh pidió incrementar investigaciones contra funcionarios mexicanos acusados de proteger o colaborar con estructuras criminales relacionadas con tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Según el reporte, el funcionario exhortó a presentar cargos no sólo por narcotráfico, sino también por brindar apoyo material a organizaciones consideradas terroristas por Washington.
La postura refleja una nueva etapa en la política impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, particularmente tras clasificar a varios cárteles latinoamericanos como grupos terroristas internacionales.
El diario estadounidense señaló que la administración republicana pretende ampliar el alcance jurídico de las investigaciones utilizando herramientas legales reservadas normalmente para combatir redes extremistas internacionales.
Las declaraciones atribuidas a Singh dejaron ver un tono confrontativo hacia autoridades mexicanas, minimizando incluso posibles reacciones diplomáticas derivadas de las nuevas acciones judiciales.
La directriz surge semanas después de que fiscales federales en Nueva York presentaran acusaciones contra funcionarios mexicanos, incluyendo al gobernador con licencia de Sinaloa y otros exservidores públicos.
Aunque hasta ahora no existe una postura oficial del gobierno mexicano sobre esta nueva política judicial estadounidense, el tema amenaza con escalar la presión bilateral en materia de seguridad y combate al narcotráfico.

