Por: REDACCIÓN.
CIUDAD MADERO, TAM.- En el Ayuntamiento de Ciudad parece que cuando las cosas “están en orden”, los funcionarios mejor presentan su renuncia antes de que el incendio político les llegue hasta la oficina.
Este lunes cayó el primero de los altos mandos de la administración encabezada por Erasmo González Robledo. Se trata de Adolfo Ortiz Flores, mejor conocido como “Fito”, quien dejó oficialmente la Dirección General de Administración apenas mes y medio después de que estallara el escándalo por la presunta venta irregular de gasolina propiedad del municipio.
Aunque desde el gobierno municipal insistieron en repetir el clásico “no pasa nada”, la salida de Ortiz Flores terminó diciendo mucho más que cualquier conferencia de prensa.
Y es que en abril empleados del propio Ayuntamiento lo señalaron por presuntamente operar una red interna para revender combustible oficial a precio de ganga —15 pesos por litro— presuntamente desde la gasolinera SUNOCO. Todo un “programa social energético”, pero exclusivo para los cuates del poder.
La renuncia de “Fito” ocurre justo cuando el tema comenzaba a tomar mayor fuerza entre trabajadores municipales y ciudadanos que cuestionan cómo desaparecía combustible mientras los vehículos oficiales parecían consumir gasolina como si fueran tráileres de carga.
En los pasillos del Ayuntamiento la pregunta ya no es si había huachicol municipal, sino cuántos sabían del negocio y quién protegía la operación.
Porque aunque oficialmente nadie ha sido investigado ni sancionado, la salida del funcionario huele más a sacrificio político que a casualidad administrativa. Un movimiento para intentar apagar el escándalo sin tocar a los verdaderos operadores de fondo.
Mientras tanto, el alcalde Erasmo González Robledo continúa defendiendo que “todo está en orden”, aunque en los hechos ya comenzó el desfile de renuncias.

