Por: Teo HERNÁNDEZ.
PUEBLO VIEJO, VER.- El desempleo, los bajos salarios y el aumento de productos de la canasta básica mantienen más limitada a la gran mayoría de la población de Pueblo Viejo, la cual reduce drásticamente el consumo de productos como el aguacate, la carne, el tomate y el huevo, cuyos precios son prácticamente inaccesibles para muchos.
Al respecto la señora Francisca Castillo Silva, lideresa de pescadores libres de la congregación Anáhuac, manifestó que en su caso cada vez reducen más el consumo de determinados alimentos que anteriormente compraban en la despensa quincenal, “el dinero cada vez rinde menos y hay que ingeniárselas para seguir comiendo, el tomate por ejemplo estaba apenas hace dos semanas en 13 pesos y ahora está en 35 pesos el kilo y en la cocina se ocupa para todo, el kilo de carne en 140 pesos es un lujo, antes comíamos hasta dos veces por semana ahora una vez por semana cuando nos va bien, la leche cualquier marca ya anda en los 14 y 15 pesos el litro, el pan dulce la pieza está en 5 ó 6 pesos, hay que comprar más bolillo porque ya no hay para pan dulce”.
Castillo Silva indicó que un 70 por ciento de la población depende de los recursos que logran en la pesca la cual es cada vez menos productiva y para los obreros y albañiles hay muy poco trabajo, por ello en general la dieta alimenticia se ve cada vez más marginada porque es una lamentable realidad que el dinero no alcanza, “la mayoría de los pescadores viven al día, tienen que llevar el sustento para sus familias y a veces muy apenas sacan para comprar un kilo de frijol, es algo muy triste para la gente que vive de la pesca en esta zona”.
