*** Ciudadanos esperan que se respete esta nueva disposición legal
Por: REDACCIÓN.
CIUDAD VICTORIA, TAM.– El Congreso de Tamaulipas aprobó modificaciones a la Ley de Tránsito para impedir que vehículos sean remolcados por grúas cuando el conductor o propietario se encuentre presente y pueda retirar la unidad.
La reforma establece nuevas reglas para la actuación de agentes viales y operadores de grúas, con el propósito de evitar prácticas consideradas excesivas que durante años generaron inconformidad entre automovilistas.
El dictamen aprobado por el Pleno y propuesto por la diputada Magaly Deandar, incorpora dos nuevos párrafos al artículo 26 de la legislación estatal, con lo cual se fija la obligación de suspender el retiro del vehículo cuando el responsable esté en el sitio.
De acuerdo con la nueva disposición, si el propietario llega antes de que el traslado haya iniciado formalmente, el vehículo deberá permanecer en el lugar y no podrá ser enviado al corralón.
Incluso, cuando la unidad ya haya sido colocada sobre la plataforma de la grúa, el operador tendrá que bajarla sin aplicar cargos por maniobras o por el supuesto servicio de arrastre.
En estos casos, la autoridad únicamente podrá aplicar la sanción administrativa correspondiente mediante la boleta de infracción, conforme a lo que establecen las normas vigentes en materia de tránsito.
La modificación legislativa surgió a partir de una iniciativa impulsada por diputados de Morena, quienes recogieron diversas quejas ciudadanas relacionadas con remolques considerados injustificados en diferentes municipios del estado.
Durante la discusión del dictamen se expuso que, con frecuencia, conductores llegaban al lugar justo cuando su automóvil estaba siendo retirado, pero aun así se les negaba recuperarlo.
Esa situación obligaba a los propietarios a cubrir costos de arrastre y almacenamiento en corralones, aun cuando el vehículo podía retirarse sin afectar la movilidad o la seguridad vial.
Los legisladores señalaron que dichas prácticas generaban molestia social, además de alimentar la percepción de arbitrariedad en la actuación de autoridades y empresas de grúas.
Con la reforma se pretende que las sanciones administrativas respondan al principio de proporcionalidad, evitando medidas excesivas cuando la infracción puede resolverse de manera inmediata.
El Congreso subrayó que el remolque de vehículos debe aplicarse únicamente como última alternativa, principalmente cuando el conductor no está presente o la unidad representa un riesgo para la circulación.
Asimismo, se busca limitar la discrecionalidad en la actuación de operadores y agentes viales, evitando posibles abusos o prácticas orientadas únicamente a generar ingresos por servicios de arrastre.
La legislación contempla excepciones claras: el retiro del vehículo seguirá siendo procedente cuando el conductor esté incapacitado para manejar, por ejemplo bajo los efectos del alcohol u otras sustancias.

