Publicado el lunes 9 agosto, 2021";
Casi lloro

Casi lloro

¡No me importa el tercer pinchazo! Estuve a punto de salir llorando del centro de vacunación anticovid, cuando por un momento me percaté lo hermoso que funciona mi país sin colores partidistas.

Las farmacéuticas del mundo CanSino y Sinovac, Moderna, AstraZeneca o Pfizer-BioNTech por mencionar algunas, le han entrado de lleno a la pugna por desarrollar la mejor vacuna contra el coronavirus.

Desde el 24 de diciembre de 2020, cuando Irene Ramirez, jefa de Enfermeras de Terapia Intensiva del Hospital “Dr. Rubén Leñero”, activó el Plan Nacional de Vacunación contra el Coronavirus, como primera paciente de México; tanto la política clientelar como la de los adversarios cuatroteístas han servido para atacarse mutuamente, las acciones de gobierno son insuficientes y nosotros los medios de comunicación abonamos al subrayar su ineficiencia y precariedad intelectual.

Claro, no es para nada divertido, ni complaciente recibir apenas la primera dosis de inmunidad contra el virus enemigo, cuando en otros países están por terminar de vacunan a toda su gente; sin embargo, casi lloro cuando me percaté que en menos de una hora ya estaba en el área de observación a la espera de que la vacuna Pfizer-BioNTech no me provocara alguna reacción secundaria inmediata.

No quiero poner a discusión el nivel de estupidez de Hugo López Gattel, ni mucho menos su fallida administración de la pandemia; pero lo que sí quiero es agradecer infinitamente a todos los que se involucran en los centros de vacunación.

Me tocó ir al de Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Campus Tampico-Madero, que ofrecía su servicio de vacunación en automóvil, la fila era un tanto extensa, había muchos autos, más de dos cuadras; pero cuando menos lo imaginé ya estaba en la puerta posterior de acceso al Centro Universitario, desde antes el personal de Tránsito y Vialidad de Tampico, daba indicaciones y alineaba a los automovilistas para una eficacia en el Centro de Vacunación, también había personal de la UAT y brigadistas de Salud Federal, como del estado; mucha gente, todos vestidos en color neutro y haciendo algo.

No iba a imaginar lo que eso significaría más adelante. Entonces, ingresé a los terrenos de la UAT, pero ¡oh sorpresa!, no había ninguna lona con gente vacunándose, avancé unos 200 metros hasta el estacionamiento de la Facultad de Derecho, ese que coincide con Arquitectura, Diseño y Urbanismo; allí tocó hacer fila, eran cuatro hileras de autos, fue breve, cuestión de minutos y luego me tocó avanzar hasta el estacionamiento de la Facultad de Comercio, desde allí ve veía esplendorosa la Biblioteca Universitaria en forma de OVNI accidentado en la tierra con 3/4 partes de su nave incrustada en el subsuelo universitario. Fue un momento para reflexionar y dar gracias a Dios por la dicha de estar aquí con la oportunidad de recibir la vacuna, que por si llega el Covid, sea menos agresivo.

Desde allí vi unos toldos, tenían el logotipo o imagen gubernamental del Ayuntamiento de Tampico que preside Chucho Nader, señal inequívoca de que la UAT, el gobierno federal obradorista, el cabecismo tamaulipeco y el primer respondiente municipal estaban trabajando en equipo por los ciudadanos.

Y sí, así fue, tocó el turno de avanzar otros cuantos metros hasta llegar al módulo de vacunación, donde el personal de SEMAR y SEDENA, ya estaban listos para vacunarnos, también había jóvenes doctores que se prestaban para aplicar la vacuna… ¡por fin!, después de tanto esperar la primera dosis.

“No te lo voy a negar”, dice Nicky Jam en su canción “X”, un servidor, estuvo a punto de llorar cuando en menos de una hora me percaté lo lindo que avanza México cuando se actúa sin colores partidistas, cuando se unen esfuerzos por un fin común.

Fue una invasión de sentimientos agradables verlos a todos esforzándose por el prójimo, por combatir juntos este virus maligno; por un momento olvidé que vivimos bajo un régimen que pretende destruirlo todo, incluso lo poco o mucho que hay y funciona en México, en este país tan lindo… tal cual lo dijo Dani Alves, hace un par de días ¡viva México cabrones!

En la intimidad… El periodista victorense @TonyPress, intrigado compartió en su twitter una fotito del balneario El Ojito, en Santa Ana, CdVictoria; Tamaulipas durante este fin de semana. “Hasta parece que el #Covid_19 no existe.
¿Dónde estará la @CoeprisTam?
Pero no quieren volver a clases, porque es riesgoso para los niños…”, cuestionó.

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