Por: I. GUADALUPE DÍAZ HERNÁNDEZ.
CUÉLLAR, EL GOBERNADOR EN LA SOMBRA
*** Cuando la propaganda se vuelve negocio, alguien dejó de gobernar… y otro empezó a cobrar
Hay funcionarios que sirven al gobernador.
Y hay otros que gobiernan al gobernador.
En TAMAULIPAS, el nombre de PACO CUÉLLAR aparece cada vez que el presupuesto se vuelve propaganda y la propaganda se vuelve negocio. No es un dicho de café ni una exageración de sobremesa. Es un patrón administrativo que se repite con puntualidad matemática.
Mientras AMÉRICO VILLARREAL ANAYA guarda silencio y administra confianza, CUÉLLAR administra facturas.
Las CFDI revisadas muestran una coreografía demasiado conocida: un solo cliente, la SECRETARÍA DE FINANZAS del Gobierno de TAMAULIPAS; un solo concepto, “difusión de actividades institucionales”; y un solo rubro, “gastos en general”. Todo cabe. Todo pasa. Todo se paga.
DOGMA CREATIVOS. CUAUHTÉMOC VANOYE. MANUEL ESCOBEDO. SERVICIOS Y SOLUCIONES ROMA. Montos redondos, periódicos, puntuales. Cantidades que suben con IVA como si siguieran un instructivo. No es creatividad; es contabilidad.
Pero el verdadero retrato no está en la factura aislada, sino en la nómina paralela. Una hoja de cálculo —fría, sin adjetivos— revela el “Top 5” de consentidos de COMUNICACIÓN SOCIAL. La cifra se repite como mantra: 1 millón 777 mil pesos mensuales. Misma cantidad. Distintos nombres. Todos marcados como “pagado”.
Eso no es estrategia de comunicación.
Es rutina presupuestal.
PACO CUÉLLAR no aparece firmando discursos, pero sí aparece ordenando flujos. No da conferencias, pero define beneficiarios. Y mientras tanto, el gobernador queda reducido a espectador de un juego que se juega con su firma… y sin su control.
Aquí no se acusa.
Aquí se observa.
Porque cuando la propaganda deja de informar y empieza a facturar, el problema ya no es de imagen. Es de gobernabilidad. Y cuando un operador se comporta como jefe, alguien más quedó como cero a la izquierda.
Desde la capital, el mensaje es simple:
el poder que se ejerce sin rendición de cuentas termina exhibiendo a quien lo permitió.
Y PACO CUÉLLAR, hoy, no parece empleado.
Parece socio.
¿Y la CONTRALORÍA, sabiendo todo esto, es… o se hace?
POR HOY ES TODO.
LO DEMAS SE LO CUENTO EN LA PRÓXIMA.
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