Publicado el jueves 23 junio, 2022";
Diputados de Tamaulipas exigen justicia por jesuitas asesinados

Diputados de Tamaulipas exigen justicia por jesuitas asesinados

Por: Arturo ROSAS H.

CIUDAD VICTORIA, TAM.- Los diputados en Tamaulipas le exigieron al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aclarar el crimen de los padres jesuitas que fueron asesinados en Cerocahui, Chihuahua y rindieron un minuto de silencio en memoria a sus acciones realizadas en México y en particular en Tamaulipas.

Tanto la Diputada Úrsula Salazar de Morena así como Mon Marón de Acción Nacional, recordaron en sus exposiciones al padre Joaquín Mora Salazar quien durante 30 años dio clases a muchas generaciones de estudiantes en el colegio Jesuita en la ciudad de Tampico.

Junto con Joaquín Mora “Morita” como se le conoció en Tampico, fue asesinado por José Noriel Portillo, «el Chueco», el padre Javier Campos Morales.

Los diputados del PAN y Morena, recordaron sus vidas de estudiantes y las enseñanzas que les aportó el padre “Morita”.

Pero la diputada Nancy Ruiz, hizo un enérgico llamado al gobierno federal para que esclarezca los hechos en que fueron asesinados los padres jesuitas y destacó que ella también conoció al padre Joaquín Mora Salazar.

LO DESTACAN MEDIOS INTERNACIONALES 

Joaquín César Mora Salazar “El Morita” llevaba menos tiempo en la localidad que lo vio morir que su compañero Javier Campos. Nacido en Monterrey, Nuevo León, el 28 de agosto de 1941, ingresó a la Compañía de Jesús el 30 de julio de 1958, un año antes que “El Gallo”, y fue ordenado sacerdote el 1 de mayo de 1971 en su ciudad natal.

Desde 2007 se desempeñó como Vicario Cooperador en Cerocahui, donde murió. Antes realizó su Tercera Probación también en la sierra y fungió como Vicario Parroquial en Chínipas. “Mora, de 81 años y nacido en Monterrey, llevaba 23 años en la zona y vestía con pantalones de mezclilla y una camisa a cuadros. Era más tranquilo que Campos y hablaba peor el rarámuri, pero también es recordado como un gran misionero”, reseña El País.

El escritor Martín Solares contó que el padre Joaquín Mora pidió explícitamente servir en ese tipo de colonias o comunidades en los estados en los que vivió en Tamaulipas o Chihuahua y por eso se ganaba el respeto de cualquiera, entre ellos él mismo, quien fue estudiante. Además que uno de sus libros favoritos era la autobiografía de Christy Brown.

A través de su cuenta de Twitter, recordó que quienes lo conocieron, le vieron apenas un “puñado” de camisas y dos pantalones “siempre desgastados”, y soñaba con regresar a Tamaulipas. “Sus historias resaltaban lo apartada que se hallaba esa comunidad, cuán urgente era pedir medicinas para ella de manera rutinaria, y sobre todo, de su manera de vivir lo sagrado, que sólo se aprecia en ese lugar”, escribió.