——–Miguel A. Morales——–
La primera autoridad Tampico, doña Mónica Villarreal Anaya, es una mujer con un temple que heredó de su madre y la visión política de su padre.
Tuve la fortuna de conocer a sus padres, claro, en estos quehaceres de trabajar en medios de comunicación impresos y ellos en la política: al ingeniero Américo Villarreal Guerra y a la distinguida señora doña Beatriz Anaya de Villarreal.
Recorrí con ellos casi todo el estado de Tamaulipas cuando el ingeniero Américo fue candidato a senador junto con el líder petrolero Salvador Barragán Camacho; Esa dupla ganó las dos senadurías por Tamaulipas, después de ese contundente triunfo vino la designación como candidato a la gubernatura del estado, donde salió ungido por el PRI el ingeniero Américo Villarreal Guerra.
Y otra vez a trabajar en la campaña, recorriendo casi todo el estado con ellos, con doña Beatriz siempre al lado de su esposo, acompañándolo a los rincones de Tamaulipas.
El ingeniero volvió a triunfar y esta vez se convirtió en gobernador, así empezó a demostrar de qué estaba hecho: para gobernar para todos los tamaulipecos.
En aquellas campañas anduvieron también sus hijos, acompañando a sus padres en grandes jornadas, caminatas casa por casa y concentraciones multitudinarias; Ahí estuvieron, en los templetes, los hijos de este matrimonio que ya no están con nosotros, pero que permanecen en el corazón de muchos tamaulipecos, como lo fueron el ingeniero Américo Villarreal y doña Beatriz: un matrimonio ejemplo de amor, respeto y formación de una familia sólida tamaulipeca, con buenos principios, como lo es la familia Villarreal Anaya.
Por eso escribo esto, en relación con la señora Mónica Villarreal Anaya, quien ha mostrado que tiene mucho temple al pararse de frente ante las y los tampiqueños y explicarles, tanto en las colonias populares como en las colonias de mayor nivel socioeconómico, la situación por la que atraviesa la administración pública que encabeza: saber utilizar los recursos económicos en beneficio de las colonias y atender muchas de las carencias que padece el puerto de Tampico desde hace décadas.
Como dice el dicho que se le atribuye al exalcalde Fernando Azcárraga López, “Tres años para gobernar son pocos para hacer mucho, pero tampoco es excusa para no hacer nada”.
Y qué razón tiene esa frase, porque precisamente eso es lo que la alcaldesa de nuestro puerto explica a la gente cuando está cara a cara con ellos diariamente: que se organicen las colonias y los proyectos para juntos gobernar, como lo ha estado haciendo en este año que lleva de administración.
Mónica Villarreal es una mujer, como lo repito líneas arriba, con muchos principios, de presencia sencilla pero con gran temple.
Camina al lado de los colonos de Tampico, la gente sale contenta a recibirla fuera de sus casas o la espera en las calles por donde va a pasar, le hacen peticiones, la esperan con escritos a mano o con carpetas donde le exponen las necesidades de cada calle, colonia o incluso asuntos personales como enfermos, niños en escuelas, adultos mayores, etcétera, así como también muchas mujeres y hombres le agradecen por los beneficios que han llegado a sus barrios, colonias y calles, la seguridad que se siente al caminar de noche por calles alumbradas, limpias y seguras.
También ha demostrado a todos sus subordinados, directores y demás funcionarios que nadie tiene comprado su lugar en la administración, pues solo trabajando y entendiendo el ritmo laboral de doña Mónica, es como pueden asegurar su permanencia en sus respectivos puestos.
Y lo que ha recalcado siempre a sus colaboradores, es atender a la gente cara a cara, sin prepotencia ni burocratismo; que a quien llegue al Palacio Municipal se le resuelvan sus peticiones en ese mismo momento o, a más tardar, en un plazo no mayor a 24 horas, en el rubro que sea; Esa ha sido la instrucción de la presidenta municipal de Tampico, Tamaulipas, y ella predica con el ejemplo.
Espacio haría falta para mencionar toda la obra que se ha realizado en esta administración, lo cual iremos abordando más adelante, punto por punto; pero lo que sí puedo decirles es que busquen a su presidenta municipal, tampiqueños; Acérquense a su primera autoridad.
Si algo tiene la presidenta es la voluntad de sacar adelante, en el tiempo que gobierne, los cientos de problemas que la ciudad arrastra desde hace décadas; ¿Y quién mejor que el propio tampiqueño para buscarla y plantearle directamente lo que tenga que decirle?,y verán una respuesta contundente.
El 95% de las personas que la buscan salen conformes con la atención recibida; Cualquier ciudadano puede acercarse al Palacio Municipal y solicitar audiencia, y si no, en territorio, pues es una mujer de territorio.
En ninguna administración pasada se había apoyado tanto a la cultura, a la educación y a lo social en el puerto, con el carisma con el que cuento, se puede estar tomando agua de horchata en la colonia Morelos, en la colonia Barandillas o en la colonia José López Portillo, como puede estar escuchando ópera en el Casino Tampiqueño, porque quienes asisten ahí o a los clubes privados también son tampiqueños; no lo olvidemos.
Todos merecen atención y todos la quieren, es invitada a convivir con la gente que acude a pagar sus impuestos; unos para comentarle sus carencias y otros para agradecerle.
Mónica Villarreal, la primera alcaldesa de Morena en Tampico, le ha respondido a su partido y a la mayoría de los tampiqueños, y en lo que resta de su administración se intensificarán todos los compromisos que ha hecho.
Bien por doña Mónica Villarreal Anaya y por el beneficio que ha traído al puerto de Tampico. Mónica Villarreal, una mujer con clase, ejemplo de madre de familia y de excelente formación.
Con doña Mónica, Verán próximamente más sorpresas y beneficios para Tampico… Es cuanto.

