Publicado el martes 23 febrero, 2016";
Toque de queda.

Toque de queda.

DAVID ED CASTELLANOS TERÁN

@dect1608

A la inseguridad y los altos niveles de violencia generada por la excelentemente denominada “delincuencia organizada”, pocos han sido los alcaldes, gobernadores y funcionarios mexicanos que le han hecho frente. Algunos han sido ejecutados por quererlos aquietar, otros por estar coludidos; pero pocos son los políticos que dicen las cosas como son, pensando únicamente en el bienestar ciudadano.

Pero ahora, gracias a la ambición de Alejandro Etienne Llano, quien se separó del cargo como presidente municipal de Ciudad Victoria, Tamaulipas, para ir por una Diputación local, llegó en su lugar Agustín Méndez Cantú, quien sin importar los costos políticos, pero sí preocupado por la seguridad de los victorenses y quienes radican en la capital tamaulipeca, exhortó a la población a no andar en la calle después de las 23:00 horas y mucho menos por la madrugada, pues las bandas o cárteles de la droga han tenido días y semanas enteras de intensa actividad, ya sea contra ellos mismos, contra las fuerzas de seguridad o perpetrando ataques a restaurantes y comercios de aquella ciudad capitalina.

“Solo tenemos las providencias de cuidarnos, de no involucrarnos en actividades fuera de los horarios normales, es decir, que no nos expongamos”, fue lo que dijo el ahora sí, alcalde de Ciudad Victoria. Fue un toque de queda muy moderno, un toque de queda que le cala hondo a la clase política en el poder, pero que sin duda alguna le reconocen los ciudadanos, y aunque la mayoría sean burócratas, desde hace poco más de dos años estaban esperando que llegara un alcalde que tomara las riendas del municipio.

Pero mientras el valiente Agustín Méndez Cantú hace frente a la realidad victorense, los elementos de la Policía Estatal Acreditable (PEA) se preparan para realizar otro paro de labores, pues la Secretaría de Seguridad Pública del Estado sigue sin pagarles sus viáticos, ya fue tanta la tardanza gubernamental que algunos piensan que es hecho intencionalmente para poner a prueba la honradez y calidad de los policías acreditados, pues con las carencias económicas a las que se enfrentan por la falta de solvencia financiera pudieran andar extorsionando a comerciantes y ciudadanos, pero como son valerosos y honestos no parece que vayan a caer en el juego.

Al cierre del ejercicio del 2015 el gobierno reconoció una deuda superior a los 24 millones de pesos por concepto de viáticos y según para el primer trimestre de 2016 cubrirían el 100 por ciento del endeudamiento con los elementos del mando único tamaulipeco, sin embargo, hace dos quincenas que dejaron de «abonar» a la deuda con los policías y por ello se manifestaron en Ciudad Victoria.

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