Por Agustin Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Madero, Tamps.- Debido a la presión demográfica y la histórica saturación de los servicios
públicos de salud, la diputada local Úrsula Salazar Mojica sostuvo este viernes una reunión
de trabajo con el director del Hospital Civil de Ciudad Madero, el doctor Salvador Mojarro
Sánchez, con el objetivo de delinear acciones concretas para fortalecer la infraestructura
hospitalaria en el sur de Tamaulipas.
El encuentro se llevó a cabo en la dirección del nosocomio, en Ciudad Madero, y se centró
en un punto crítico: cómo garantizar que la transición hacia el nuevo modelo de atención,
bajo la coordinación federal de IMSS-Bienestar, se traduzca en servicios médicos oportunos
y de mayor calidad para la población.
De acuerdo con lo conversado, uno de los ejes prioritarios es la próxima inauguración del
nuevo Hospital Civil, prevista para marzo y anunciada por el director general de IMSS-
Bienestar, Alejandro Svarch. El complejo hospitalario, ubicado en el sector Miramápolis,
busca ampliar la capacidad de atención en especialidades de alta demanda, particularmente
en oncología, un rubro donde la región ha enfrentado limitaciones estructurales.
Salazar Mojica expresó su disposición para acompañar, desde el ámbito legislativo, las
gestiones necesarias que permitan asegurar recursos, equipamiento y personal suficiente
para el arranque del nuevo hospital. En un contexto donde la política sanitaria se encuentra
en plena reconfiguración institucional, la coordinación entre los distintos niveles de gobierno
se ha vuelto un factor determinante para evitar interrupciones en la atención.
El doctor Mojarro Sánchez, por su parte, expuso los avances físicos y administrativos del
proyecto, así como los desafíos logísticos que implica poner en operación una unidad
hospitalaria de mayor capacidad. Entre ellos destacan la integración de equipos médicos
especializados, la capacitación del personal y la adecuación de protocolos bajo el esquema
de IMSS-Bienestar, que busca homologar estándares de atención en todo el país.
Ambas partes acordaron realizar una visita técnica el próximo jueves a las instalaciones del
nuevo hospital en Miramápolis, con el fin de revisar los avances y definir acciones puntuales
antes de su apertura. La supervisión directa permitirá evaluar áreas críticas como
quirófanos, unidades de cuidados intensivos y servicios de diagnóstico, indispensables para
cumplir con la promesa de atención de alta especialidad.
El nuevo hospital no solo atenderá a la población del sur de Tamaulipas —incluidos los
municipios de la zona conurbada—, sino que también está proyectado como un polo
regional capaz de recibir pacientes de estados vecinos como San Luis Potosí, Veracruz e
Hidalgo. Esta vocación interestatal supone un reto adicional: equilibrar la demanda creciente
con una capacidad instalada que históricamente ha operado al límite.
La reunión entre la legisladora y el director hospitalario se produce en un momento en que
el sistema público de salud enfrenta una doble exigencia: por un lado, responder a
enfermedades crónicas y de alta complejidad, como el cáncer; por otro, recuperar la
confianza ciudadana tras años de ajustes administrativos y transición institucional.
El éxito del nuevo Hospital Civil dependerá, en buena medida, de que la infraestructura
prometida se traduzca en servicios efectivos y continuos. Para ello, la coordinación política y
técnica será determinante. En palabras de los involucrados, el objetivo final es claro:
consolidar una red hospitalaria capaz de ofrecer atención digna, especializada y accesible,
no solo para Tamaulipas, sino para una franja del noreste del país que ha esperado por
años una ampliación sustancial de su capacidad médica.

