*** Comunicadores alzan la voz contra iniciativa que busca crear el “Colegio de Periodistas”; piden intervención de organismos internacionales
*** Aseguran que diputada que la presentó ha agredido a por lo menos cinco periodistas
Por Julio Manuel Loya Guzmán.
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Periodistas de Tamaulipas preparan una solicitud formal ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) para pedir su intervención frente a una iniciativa legislativa en análisis en el Congreso Local que, advierten, podría vulnerar el ejercicio pleno de la libertad de expresión.
El periodista Martín Díaz señaló que la preocupación surge por la propuesta impulsada por la diputada Cynthia Jaime Castillo, que plantea la creación de un “Colegio de Periodistas de Tamaulipas” con facultades para supervisar la ética en el ejercicio periodístico, recibir quejas y emitir resoluciones públicas bajo figuras como “recomendaciones éticas” y “extrañamientos”.
Indicó que, más allá de su justificación formal, el diseño institucional del organismo genera dudas sobre su independencia, al contemplar la participación de la Secretaría General de Gobierno en la formalización de su constitución legal.
Asimismo, advirtió que la iniciativa prevé una posible vinculación de este Colegio con el Mecanismo Estatal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, lo que —a su juicio— podría derivar en una mezcla indebida entre la garantía de seguridad física y valoraciones subjetivas sobre el desempeño profesional.
“Se abre la puerta a condicionamientos incompatibles con estándares internacionales de protección a la prensa”, sostuvo.
Desde una perspectiva constitucional, el comunicador consideró que la propuesta debe analizarse a la luz de los artículos 6° y 7° de la Constitución mexicana, que reconocen la libertad de expresión como un derecho universal y prohíben cualquier forma de restricción previa.
En ese sentido, advirtió que la creación de instancias con vínculos estatales que evalúen o califiquen el contenido periodístico podría interpretarse como un mecanismo indirecto de presión o inhibición.
La iniciativa también ha sido cuestionada por contemplar la emisión de “extrañamientos públicos” que, si bien no tendrían efectos sancionatorios formales, podrían impactar la reputación de los periodistas.
“Para un periodista, la reputación lo es todo. Un señalamiento de este tipo, emitido por un órgano con respaldo institucional, puede convertirse en un mecanismo de estigmatización”, advirtió.
Díaz consideró que, bajo el argumento de fortalecer el marco jurídico del periodismo, la propuesta podría derivar en un esquema de control indirecto sobre los contenidos informativos y el ejercicio crítico de la prensa.
El comunicador hizo un llamado a periodistas, directores de medios y asociaciones del gremio a sumarse a la petición. “No se trata de colores partidistas, se trata de nuestra libertad para informar sin tener un comisario de ética respirándonos en la nuca”, expresó.
AGRESIONES A PERIODISTAS Y SU INICIATIVA CONFIRMA SU AVERSIÓN CONTRA LA PRENSA.
La iniciativa generó críticas por antecedentes señalados hacia la legisladora. De acuerdo con integrantes del gremio, durante su paso por el área de Comunicación Social del Ayuntamiento de Altamira y en su actual cargo de diputada, ha agredido a por lo menos cinco periodistas.
Entre los comunicadores agredidos se encuentran Antonia Castro Mata, del medio La Noticia en Jaque; Reyna Luisa Villafuerte, entonces en Sentido Común; Norma Sánchez, ex corresponsal de Radiorama Tamaulipas; Brandon Cruz, de Público; y Esteban Paredes, de Vertical.

