
*** Su madre denuncia la agresión ocurrida afuera de una telesecundaria; el menor necesita donadores de sangre
Por: José Juan TOMAS.
ALTAMIRA, TAM.- Una presunta agresión entre estudiantes terminó con graves consecuencias para un adolescente de 13 años, quien tuvo que ser sometido a una cirugía para extirparle uno de sus riñones, luego de sufrir lesiones que, de acuerdo con la denuncia de su madre, le habrían provocado compañeros de escuela en Altamira.
Celeste Almazán García hizo pública la situación de su hijo y solicitó el respaldo de la ciudadanía, al señalar que el menor fue golpeado el pasado lunes por estudiantes de segundo y tercer grado, a las afueras de la Telesecundaria Gerardo Tomás Gómez, ubicada en la colonia Emilio Portes Gil.
De acuerdo con su testimonio, el adolescente recibió varios golpes en la parte baja del abdomen, lo que derivó en complicaciones médicas que requirieron atención urgente.
La gravedad de las lesiones quedó de manifiesto el martes, cuando el menor ingresó a quirófano y los médicos tuvieron que retirarle un riñón. A esta situación se suma que presenta niveles bajos de plaquetas, por lo que requiere donadores de sangre para continuar con su tratamiento.
Denuncia falta de apoyo y exige respuestas.
En medio de la preocupación por la salud de su hijo, la madre señaló que, hasta el momento de presentar su denuncia pública, no se habían acercado el director de la telesecundaria, el docente correspondiente ni los padres de los alumnos a quienes señala por su presunta participación en los hechos.
La mujer cuestionó la gravedad de lo ocurrido y advirtió que las consecuencias para el adolescente van mucho más allá de una disputa escolar.
“Esto no es una broma, no es un juego”, expresó, al pedir que se tome en serio la agresión denunciada y se actúe para esclarecer lo sucedido.







