
*** Director del plantel, José Ángel Robledo, pretende “lavarse las manos” y busca hacer creer que la agresión se suscitó afuera del plantel
Por: REDACCIÓN.
CIUDAD MADERO, TAM.– Un estudiante de 13 años de edad perdió uno de sus riñones luego de presuntamente ser golpeado por dos alumnos de la misma escuela, en hechos ocurridos a pocas cuadras de la Telesecundaria “Gerardo Gómez Castillo”, ubicada en la colonia Portes Gil de Altamira.
La madre del menor, Ana Celeste Almazán García, señaló que su hijo Cristian Alexis Almazán García, regresó a su domicilio después de clases con fuertes dolores en el abdomen y la espalda, por lo que inicialmente fue llevado a recibir atención médica; sin embargo, horas después presentó desmayos, vómitos y un deterioro en su estado de salud.
Ante la gravedad de los síntomas, fue trasladado de urgencia al Hospital del IMSS, donde mediante estudios médicos detectaron que tenía una lesión severa en el riñón izquierdo y presentaba una hemorragia interna. La madre señaló que, como consecuencia de las lesiones, su hijo perdió dicho órgano y permanece hospitalizado bajo vigilancia médica.
De acuerdo con la versión del adolescente, dos alumnos de tercer grado lo habrían esperado a la salida del plantel para reclamarle por un problema relacionado con una estudiante, situación que terminó en una agresión física. La madre aseguró que los presuntos responsables ya fueron identificados por su hijo y cuestionó la respuesta inicial del director del plantel, José Ángel Robledo, quien, según su testimonio, argumentó que los hechos ocurrieron fuera de la escuela.
La señora Almazán García informó que ya presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia y que las autoridades trabajan en la identificación y localización de los padres de los menores señalados, a fin de reunir las pruebas correspondientes. También solicitó que el caso no quede impune y que se deslinden responsabilidades.
Respecto al estado de salud de Cristian Alexis, explicó que ha presentado complicaciones en sus niveles de plaquetas, aunque durante las últimas horas mostró cierta mejoría.
Sin embargo, su recuperación implicará cuidados especiales, cambios en su alimentación y restricciones para realizar actividades físicas. La madre lamentó que la agresión haya cambiado la vida de toda su familia y aseguró que, por ahora, no contempla que su hijo regrese a clases.








