*** Indignación entre la ciudadanía por las aguas puercas que suministra el organismo operador en la urbe industrial
Por: REDACCIÓN/El Informativo de Tamaulipas.
ALTAMIRA, TAM.- La indignación ciudadana sigue creciendo contra COMAPA Altamira luego de que miles de usuarios enfrentaran horas sin servicio de agua y, posteriormente, recibieran en sus hogares un líquido con apariencia lodosa, color grisáceo y olor similar al drenaje.
Aunque el organismo informó que el corte programado por trabajos relacionados con la CFE se realizaría de las 11:00 de la mañana a las 6:00 de la tarde, habitantes de decenas de colonias reportaron que el suministro fue suspendido desde mucho antes y que no regresó sino hasta la mañana siguiente, acumulando más de doce horas adicionales de afectación para miles de familias.
La situación tomó un giro aún más preocupante cuando el agua comenzó a salir de las llaves en condiciones que los propios usuarios calificaron como alarmantes. Videos y fotografías difundidos por vecinos muestran un líquido turbio que generó incertidumbre sobre su calidad y seguridad para el uso doméstico.
Ante esta situación, las críticas apuntan directamente a COMAPA Altamira y a su gerente general, Gabriel Arcos, quien encabeza el organismo responsable de garantizar el abastecimiento y la calidad del agua que llega a los hogares. Hasta el momento, la dependencia no ha ofrecido una explicación pública suficiente sobre las causas de la prolongada suspensión ni sobre las condiciones en las que regresó el suministro.
Para miles de ciudadanos, el problema ya no es únicamente la falta de agua. Lo que genera mayor molestia es la combinación de fallas en el servicio, incumplimiento en los horarios anunciados y ausencia de información clara cuando la población más la necesita.
La responsabilidad de COMAPA no termina al restablecer el flujo en las tuberías. También implica garantizar que el agua llegue en condiciones adecuadas, informar oportunamente a la ciudadanía y responder cuando ocurren situaciones que ponen en duda la calidad del servicio.
Mientras las quejas continúan multiplicándose en redes sociales y grupos vecinales, Gabriel Arcos y COMAPA Altamira enfrentan cuestionamientos cada vez más fuertes de una población que exige respuestas, transparencia y soluciones reales a un problema que afecta directamente la vida diaria de miles de familias.


