*** Sus dirigentes se dedican más a hacer grilla que a velar por los intereses de los agremiados
Por: REDACCIÓN.
CIUDAD MADERO, TAM.- La situación interna del sindicato petrolero, particularmente en la Sección Uno, ha generado inconformidad entre trabajadores, quienes señalan un distanciamiento con la actual dirigencia y una falta de atención a sus principales necesidades laborales y sociales.
Y es que en los últimos años se ha percibido un deterioro en las condiciones contractuales, así como una reducción de beneficios que anteriormente respaldaban a las familias petroleras.
Asimismo, refieren que existe incertidumbre entre las nuevas generaciones de trabajadores, quienes enfrentan mayores dificultades para integrarse plenamente al sector.
Al respecto, el ex secretario general de la Sección Uno, ex diputado federal y ex diputado local, Jesús Olvera Méndez, ha retomado presencia mediante acciones de gestión y acercamiento con autoridades del Gobierno de México.
Olvera Méndez expresó su preocupación por las condiciones que enfrentan tanto trabajadores activos como sus familias, subrayando la necesidad de recuperar el sentido social del sindicalismo.
Señaló que, aunque ya no ocupa un cargo de representación, mantiene el compromiso de “tocar puertas” para contribuir a mejorar las condiciones del gremio.
Como parte de estas acciones, el ex líder sindical ha logrado acercamientos con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, así como con integrantes del área de Recursos Humanos de Petróleos Mexicanos, con la finalidad de exponer diversas problemáticas y buscar soluciones institucionales en beneficio de los trabajadores.
Olvera Méndez también hizo énfasis en la importancia de contar con una representación sindical cercana a la base, con vocación de servicio y sensibilidad ante las necesidades reales de los trabajadores, especialmente en temas como la atención médica y el bienestar de sus familias.
Las gestiones emprendidas han sido vistas por algunos sectores como una oportunidad para abrir nuevos canales de diálogo entre trabajadores, autoridades y la empresa, en medio de un contexto donde persiste la demanda de cambios al interior del sindicato petrolero.


