Por Edy Pintor.
*** Claudia en la Encrucijada de la Sombra y la Luz
Tick tock !!.
Todo lo que está sucediendo en la historia de Claudia Sheinbaum, México, Estados Unidos y Donald Trump está diseñado con la precisión quirúrgica de un operativo mayor.
Todo, para que Claudia también venga en el paquete de una investigación que, a estas alturas, ya no es un rumor de ni un susurro de fuentes anónimas, es el mecanismo implacable de una redada continental.
Solo que, al igual que los agentes encubiertos en las operaciones de alto riesgo, cuando llega la instrucción de detener a la organización, también se los llevan esposados; les ponen las esposas, los suben al carro patrulla, los exhiben ante las cámaras, pero al final, en el trayecto, en el coche, se las quitan.
Así de sutil, así de letal será el destino que se teje en torno a la Presidenta.
Tal vez Claudia siga con mucho miedo. Tal vez el temor, el pánico, el terror que le tiene a Andrés Manuel López Obrador sea de esa estirpe profunda que solo dejan los regímenes que marcan el alma. Como en Cuba, donde aún hay quien le teme a Fidel después de muerto y al régimen que les tatuó el miedo en la médula.
Así puede suceder que Claudia, heredera formal del proyecto, no se atreva a entregar del todo al padrino político que la colocó donde está; pero si vence ese miedo y logra, por fin, ser ella misma, todo parece indicar que en el camino le quitarán las esposas.
Porque habrá actuado, en los hechos, como agente encubierto de los intereses estratégicos de Estados Unidos.
La decisión está en ella. Ella diseñará su destino.
Ahora bien, en el mismo contexto, el día de hoy se cateó una de las tantas casas rumbo a la sierra, en San Pedro Garza García, Nuevo León. La propiedad de Roberto Brown —o Roberto Blanco Cantú, “el señor de los buques”—, propietario del buquetanque con diez millones de litros decomisados en la aduana de Tampico, Tamaulipas.
Desde ahí sale implicado el contralmirante Fernando Farías Laguna, sobrino político del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, figura central del sexenio de López Obrador.
Hoy está detenido en Argentina con ficha roja de Interpol. Y México, en un movimiento incongruente que huele a pánico institucional, pide su extradición, cuando ni siquiera, tenía una orden de aprehensión en el país, ¡vaya incongruencia!.
No quieren que hable. No quieren que nombre a los gobernantes de Morena, ni a los operadores que tejieron la telaraña del huachicol fiscal que durante años drenó las arcas públicas mientras se vendía como cruzada contra el robo de combustibles.
El reloj no se detiene.
En las próximas horas —hablo de 72, y más— la deportación efectiva no será hacia México. Será hacia Estados Unidos.
Y desde ahí se desencadenará la verdadera persecución. Porque Andrés Manuel López Obrador, Andy López Beltrán y Adán Augusto López Hernández vendrán en el mismo paquete.
Órdenes de aprehensión, órdenes de captura, peticiones formales de extradición del Gobierno mexicano hacia Washington. Todo coordinado y encadenado.
Se relaciona, con precisión quirúrgica, la inminente extradición del contralmirante desde Argentina.
Javier Milei lo mandará a Estados Unidos porque tiene sobre la mesa un trato de veinte mil millones de dólares en inversión americana y Claudia Sheinbaum lo toreó pidiendo, de manera velada, la liberación de Cristina Kirchner cometiendo un gran error político .
Porque Argentina ya eligió bando y el bando no es el de la 4T.
El cateo en San Pedro Garza García, la detención del vicealmirante, la red de buques tanque que operaba con impunidad bajo el amparo de la Secretaría de Marina: todo es una sola madeja.
La ya anunciada y filtrada andanada del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra un paquete de políticos de Morena no es casualidad,es el cierre de un ciclo.
El huachicol fiscal no fue un delito aislado: fue el modelo de negocio que sostuvo el poder, y, ahora, cuando el imperio decide cobrar la factura, las grietas que todos veíamos hoy ya son abismos.
Claudia Sheinbaum sabe leer los mapas. Sabe que el miedo a AMLO es un lastre que puede convertirla en estatua de sal mientras Lot avanza.
Sabe también que, si elige la otra ruta, las esposas serán simbólicas y temporales.
El reloj no se detiene…
…Tick tock!
Mi nombre es Pintor, Edy Pintor y esto es… EDYTORIALES.

