
Por: David Ed Castellanos Terán.
@dect1608
+++ El Infonavit, botín de Estado
El Infonavit de Romero Oropeza pasó de ser un derecho constitucional a la extorsión institucional. La retórica oficial que emana de las conferencias matutinas sostiene que el bienestar de las clases trabajadoras es el eje central del proyecto de gobierno. No obstante, la realidad operativa del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, bajo la dirección del ingeniero agrónomo, contradice el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El organismo transita por un proceso de degradación institucional que lo distancia de su función constitucional: garantizar el acceso a una vivienda digna y libremente elegida.
Paralelamente a las irregularidades en la colocación de créditos, la realidad interna que vive el personal del organismo describe un entorno de descomposición administrativa y laboral. Los testimonios desde el interior describen un ambiente de creciente presión y afectaciones psiquiátricas entre la base trabajadora, derivado de directrices que han convertido a la institución en un montaje para inflar números oficiales a costa del bienestar real de sus empleados y usuarios.
Los señalamientos internos apuntan a un crecimiento desproporcionado de la nómina con perfiles que carecen de la experiencia técnica necesaria para la gestión del fondo. Asimismo, se denuncia la existencia de redes de corrupción operadas desde los mandos impuestos que controlan sistemas y procesos, afectando programas como Mejoravit sin que se apliquen sanciones a los responsables políticos.
Los trabajadores de carrera manifiestan el temor generalizado de que las reformas legales recientes y los proyectos inmobiliarios construidos al vapor comprometan la viabilidad financiera del instituto, utilizando el ahorro de los trabajadores de México como un botín presupuestal.
El Infonavit enfrenta una crisis estructural profunda. Hacia el exterior, opera como un filtro punitivo que limita la libre elección de vivienda de los derechohabientes mediante bloqueos digitales; hacia el interior, sufre un proceso de precarización institucional y opacidad. Corresponde a la Dirección General Octavio Romero Oropeza responder ante las acciones legales en curso y esclarecer las condiciones operativas que comprometen el patrimonio social del país.
En el sur de Tamaulipas, un grupo de derechohabientes alista una demanda colectiva contra el Infonavit y su Delegado Regional, Claudio Aquiles Villanueva Vázquez. El recurso legal expone una presunta violación al derecho constitucional a la vivienda, derivado del rechazo y congelamiento sistemático de solicitudes de crédito para la adquisición de vivienda usada a terceros, utilizando el historial del Buró de Crédito como filtro excluyente.
El expediente legal documenta un patrón de conducta en las delegaciones estatales que apunta a una manipulación digital deliberada. De acuerdo con los testimonios, la plataforma digital de la institución impone bloqueos automáticos de seis meses a los trabajadores que intentan tramitar un crédito para inmuebles particulares. Este procedimiento ocurre de manera posterior a que los solicitantes cubren gastos preoperativos obligatorios, como avalúos con costos de 7 mil pesos.
Tras la negativa del sistema, los trabajadores reportan haber sido contactados de forma inmediata por personal que ofrece unidades habitacionales del programa federal «Casas del Bienestar» en el municipio de Altamira, asegurando que para dichos desarrollos no se evalúa el Buró de Crédito. Esta estrategia busca colocar de manera forzada un inventario inmobiliario con bajo nivel de ventas debido a presuntas deficiencias estructurales y materiales de baja calidad.
Esta práctica representa una transgresión directa al Artículo 123, Apartado A, Fracción XII de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El Infonavit no es una entidad bancaria de carácter comercial privado, sino un fondo de seguridad social solidario constituido por las aportaciones de los trabajadores. La demanda colectiva exigirá el desbloqueo inmediato de las cuentas afectadas y la reparación del daño patrimonial por los conceptos devengados en los trámites rechazados.
En la intimidad… En un hecho histórico para la educación superior de la entidad y respaldado por la visión institucional del rector Dámaso Anaya Alvarado, el estudiante de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Máximo Alexander Castillo Guzmán, puso en alto el nombre de la institución y de México al obtener la medalla de bronce en la XXX Olimpiada Iberoamericana de Química 2026, celebrada del 13 al 19 de octubre, en la ciudad de Fortaleza, Brasil.
El alumno de la Licenciatura en Educación y Tecnologías del Aprendizaje en la Unidad Académica Multidisciplinaria Valle Hermoso (UAMVH) demostró un destacado nivel de disciplina y dedicación en esta importante competencia internacional, proyectando a la UAT en escenarios de talla mundial.
Este resultado consolida las políticas de apoyo e impulso al talento estudiantil impulsadas por la administración central. Al respecto, el alumno reconoció y agradeció el respaldo clave del rector Dámaso Anaya Alvarado, cuyo compromiso con la formación integral y la excelencia académica ha permitido generar mejores oportunidades para la juventud.
Al hacer un balance de su participación, el joven expresó su profunda gratitud tanto al rector como a la UAM Valle Hermoso, destacando el liderazgo del director Jesús Roberto García Sandoval y el acompañamiento de sus profesores asesores: el maestro Darío Mata y la maestra Lourdes Herrera, quienes fueron fundamentales en su preparación.
“Es la primera medalla de bronce iberoamericana para Tamaulipas y para la UAT. ¡Viva la UAT, viva Valle Hermoso, viva Tamaulipas y viva México!”, manifestó con orgullo Máximo Castillo.
Este certamen científico reunió a estudiantes destacados de 19 países de América Latina y la península ibérica. Para alcanzar el podio, los participantes enfrentaron rigurosas evaluaciones de amplios conocimientos y una etapa experimental en laboratorio, donde pusieron a prueba sus habilidades prácticas en áreas como fisicoquímica, química orgánica, química inorgánica y química analítica.
Con este triunfo, la UAMVH y toda la comunidad UAT celebran una hazaña que inspira a las futuras generaciones de universitarios, reafirmando que, con esfuerzo, perseverancia y el respaldo institucional, el talento tamaulipeco no tiene límites.
[email protected]
@dect1608






