Por: Edy Pintor.
— Oye!, yo te conozco. ¿Qué tu no eras de los que defendían a narco partido Morena mañana, tarde y noche?
—No sé de qué hablas… jamás los conocí.
Y así, negaron una, dos y hasta tres veces.
Pero cuando el gallo cantó… el morenista oportunista y arribista lloró.
Mientras hubo poder, hubo aplausos y presunciones de pertenencia.
Cuando llegó la justicia estadounidense y el miedo, aparecieron los traidores: “yo nunca fui de ese narcopartido…”.
Que les sea leve…


