
Por: David Ed Castellanos Terán.
@dect1608
+++ La mancuerna “expositora”
Hay que reconocerlo sin tanto pinchi brinco. El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, y el gobernador Américo Villarreal Anaya han armado una de las mancuernas más efectivas que se recuerdan en la entidad. La UAT crece en matrícula, infraestructura, empleabilidad y presencia regional; ah, pero eso sí, también en las quejas que ocupan un simple documento para convertirse en noticia nacional.
El presupuesto fluye —algunos cuestionan, es normal—; las obras avanzan —hay quienes preguntan a quién se le dan— y la universidad se alinea con los proyectos estatales de desarrollo —claro, son familia—, pero no, para nada es casualidad. Hay coordinación, voluntad política y resultados visibles, ¡sin duda!
Pero esa misma cercanía que genera logros está generando, al mismo tiempo, una exposición innecesaria. Ambos han insistido, de distintas maneras, en mantener una “sana distancia”. El rector ha reiterado que está enfocado al cien por ciento en lo académico y que no comenta temas políticos. El gobernador celebra la “comunión” institucional, pero sin mezclar esferas. Suena correcto. El problema es que la realidad se impone sobre el discurso.
Cada inauguración conjunta, cada reconocimiento mutuo, cada foto en el o los campus, cada referencia al “respaldo decidido” y a la “estrecha colaboración” borra esa distancia que dicen cuidar. La autonomía universitaria no se defiende solo con declaraciones; se defiende con gestos claros de independencia. Cuando la relación se vuelve tan estrecha, tan pública y tan recurrente, cualquier crítica a la gestión universitaria se convierte automáticamente en crítica al gobierno, y cualquier embate político al Ejecutivo salpica de inmediato a la máxima casa de estudios. Eso no es sana distancia: es exposición compartida.
La mancuerna funciona mientras los resultados brillan. Pero en política —y la universidad pública no está ajena a ella— los ciclos cambian. Lo que hoy se celebra como coordinación ejemplar, mañana puede leerse como dependencia o cooptación. Y cuando eso ocurra, ni el rector ni el gobernador podrán escudarse en la distancia que tantas veces han proclamado. Porque esa distancia, en los hechos, se ha acortado demasiado.
Reconocer el trabajo conjunto no implica negar el riesgo. Al contrario: precisamente porque la alianza ha dado frutos, conviene cuidarla con mayor rigor institucional. Menos actos protocolarios compartidos, más autonomía real en la toma de decisiones, más claridad en los límites. De lo contrario, la mancuerna que hoy fortalece a ambos puede terminar siendo el punto débil de los dos, y de eso, nadie, nadie va a salvarlos.
En la intimidad.. .Mientras tanto, en el terreno partidista, la diputada federal de Morena Blanca Araceli Narro Panameño cerró las asambleas del Distrito 6 en la plaza principal de Altamira con un mensaje inequívoco: cerrar filas, evitar que los intereses personales se impongan al movimiento y defender la transformación con organización, resultados y unidad.
“Ningún proyecto, diferencia o interés personal puede estar por encima de nuestra gente, por encima del futuro de México”, afirmó. Respaldó abiertamente al gobernador Américo Villarreal Anaya y a la coordinación con el gobierno federal de la presidenta Claudia Sheinbaum. Frente a la mentira, verdad y resultados; frente a la división, unidad; frente a quienes añoran el pasado, más transformación.
Narro subrayó que el proyecto en Tamaulipas tiene rumbo gracias a esa coordinación entre los tres niveles de gobierno. El presidente del Consejo Estatal de Morena, Rómulo Pérez Sánchez, pidió a la militancia defender públicamente al movimiento y a sus referentes, usando redes, espacios laborales y círculos personales. Y el alcalde de Altamira, Armando Martínez Manríquez, llamó a preparar el terreno para 2027 y mantener la continuidad en el municipio.
Altamira, cuna simbólica del movimiento en la entidad, fue el escenario. La línea quedó clara: unidad interna, defensa del proyecto y trabajo territorial. A menos de un año de la contienda de 2027, el mensaje de Narro fue contundente: las diferencias personales no pueden estar por encima de la causa.
davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608






