
Por Liborio MÉNDEZ.
CIUDAD MADERO, TAM.- Mientras decenas de familias de distintos sectores aún contabilizan pérdidas por las recientes inundaciones y continúan exigiendo soluciones a los problemas de drenaje pluvial, el gobierno municipal encabezado por Erasmo González Robledo ha decidido colocar en el centro de su agenda la promoción de Pumpkin Dash Farm, un festival inspirado en las tradicionales granjas de calabazas y celebraciones de Halloween originarias de Estados Unidos.
El evento se desarrollará durante prácticamente todo octubre en el Parque Bicentenario y las autoridades proyectan una asistencia de hasta 30 mil visitantes, esa peculiar celebración incluye escenarios temáticos, actividades recreativas, espectáculos, gastronomía y experiencias relacionadas con Halloween.
Sin embargo, el momento elegido para impulsar este festival difícilmente pasa inadvertido ya que mientras el Ayuntamiento promueve calabazas, disfraces y espectáculos familiares, una parte de la ciudad sigue exigiendo algo mucho menos vistoso, pero infinitamente más urgente: obras que eviten que sus casas se inunden cada vez que llueve.
LA CIUDAD QUE SE INUNDA RECIBIRÁ MILES DE VISITANTES
Hace apenas unos días, vecinos de las colonias Candelario Garza, Sahop y 16 de Septiembre bloquearon la Avenida Tamaulipas para denunciar las afectaciones derivadas de las lluvias y exigir una respuesta de las autoridades municipales. Los propios manifestantes señalaron problemas relacionados con el dren ubicado a la altura del Parque Bicentenario, justamente donde ahora se pretende concentrar miles de asistentes al festival.
Por un lado, ciudadanos reclamando que el sistema hidráulico es insuficiente y que las inundaciones continúan golpeando calles y viviendas. Por otro, una administración municipal enfocada en vender la imagen de una ciudad preparada para recibir grandes concentraciones de visitantes. Una situación realmente contradictoria.
La pregunta es sencilla: Si los vecinos aseguran que los problemas de desalojo pluvial siguen presentes en la zona, ¿por qué la prioridad institucional parece estar puesta en un festival y no en resolver de manera definitiva la infraestructura hidráulica que vuelve vulnerable a buena parte del municipio?
También surge una discusión cultural que el gobierno parece ignorar.
La promoción de Pumpkin Dash Farm gira principalmente alrededor de una festividad comercial extranjera como Halloween, mientras el Día de Muertos aparece incorporado como un componente complementario dentro del concepto general.
Sin cuestionar el derecho de las familias a disfrutar este tipo de actividades, lo cuestionable es el mensaje institucional que se envía cuando un gobierno destina tiempo, espacios públicos y esfuerzos de promoción para convertir una celebración importada en uno de los principales atractivos de la temporada, mientras las problemáticas cotidianas de los ciudadanos siguen sin una solución visible.
Cabe destacar que el «Pumpkin Dash Farm» es un evento que tampoco será gratuito, el acceso al festival tendrá un costo para los asistentes y algunas experiencias requerirán pagos adicionales. La información difundida por organizadores y medios especializados reporta boletos desde aproximadamente 170 pesos, además de consumos y actividades complementarias dentro del recinto.
Es decir, no se trata solamente de una oferta recreativa municipal, sino de un modelo comercial instalado en un ESPACIO PÚBLICO que busca atraer decenas de miles de consumidores.
¿Es un Gobierno Ciudad Madero de eventos o gobierno de soluciones?
La administración de Erasmo González Robledo ha defendido reiteradamente los festivales y eventos masivos – Marciano Fest – como detonadores turísticos y económicos. Ese discurso puede resultar atractivo en sus conferencias de prensa mañaneras y campañas de promoción. Sin embargo, en las colonias afectadas por las inundaciones la percepción de sus habitantes es muy distinta.
Porque para quien perdió muebles, electrodomésticos o parte de su patrimonio bajo el agua, difícilmente una foto entre calabazas representa una respuesta gubernamental.
Ese es el verdadero debate y tribulación ciudadana. No se trata de estar en contra de los festivales ni prohibir actividades recreativas.
Se trata de preguntarse si un gobierno municipal que enfrenta reclamos constantes por drenaje, inundaciones y servicios públicos está enviando la señal correcta cuando convierte el entretenimiento en uno de sus principales escaparates públicos.
Mientras las autoridades hablan de atraer 30 mil visitantes, hay ciudadanos que siguen esperando algo mucho más elemental: no volver a amanecer con agua dentro de sus casas.
Y esa diferencia entre las prioridades oficiales y las preocupaciones ciudadanas es, quizá, la crítica más severa que hoy enfrenta el gobierno maderense. Indolente y frívolo en muchas de sus acciones y respuestas, mientras en los reportes recientes, el pronóstico de lluvias y fenómenos hidrometereológicos en el Golfo de México advierten nuevos riesgos, el mismo: inundaciones.








