*** Millones de personas viven con cambios en su visión sin saber que pueden ser señales de catarata; detectar a tiempo permite conservar independencia, seguridad y bienestar
Por: REDACCIÓN.
Ciudad Victoria, Tamaulipas, a 10 de junio de 2026.- En México, más de tres millones de personas presentan catarata o algún grado de opacidad del cristalino, una condición que avanza de manera progresiva y que muchas veces se detecta cuando ya afecta actividades diarias como leer, trabajar, conducir o reconocer rostros de acuerdo con el INEGI. Ante esta realidad, Instituto Oftavisión, red de clínicas de alta especialidad en oftalmología y cuidado ocular en México, hace un llamado a no normalizar los cambios en la visión y acudir a una valoración oftalmológica oportuna.
Ver “a través de una nube”, sentir mayor sensibilidad a la luz, cambiar constantemente la graduación de los lentes o presentar dificultad para manejar durante la noche son algunas señales que pueden indicar la presencia de catarata. Sin embargo, especialistas advierten que muchas personas retrasan la atención porque consideran que estos cambios son parte natural del envejecimiento o porque desconocen que existen alternativas para tratarla.
“Uno de los principales retos es que la pérdida visual por catarata suele ser gradual. Las personas se acostumbran a ver menos claro y dejan de notar cuánto han cambiado sus actividades diarias. La detección temprana permite valorar opciones y acompañar al paciente antes de que la visión se convierta en una limitante”, explica el Dr. Jairo Sánchez, director general de Instituto Oftavisión.
La catarata ocurre cuando el cristalino del ojo pierde transparencia, provocando una disminución progresiva en la calidad visual. Aunque no siempre puede prevenirse y no desaparece por sí sola, una valoración especializada permite identificar su avance y determinar el tratamiento más adecuado para cada persona.
Entre las señales de alerta que Instituto Oftavisión recomienda no ignorar se encuentran:
● Visión borrosa o sensación de ver opaco.
● Mayor sensibilidad a la luz o molestias ante reflejos.
● Cambios frecuentes en la graduación sin una mejora visual duradera.
● Dificultad para manejar de noche.
● Halos alrededor de las luces, especialmente en ambientes oscuros.
Además de afectar la calidad de vida, una visión reducida puede aumentar riesgos en actividades cotidianas. Contar con una mejor capacidad visual favorece una mayor seguridad al desplazarse, disminuye la posibilidad de accidentes y permite que las personas mantengan su autonomía.
Esta situación cobra especial relevancia en los adultos mayores, quienes suelen ser uno de los grupos más afectados por la catarata. Para muchas familias, acompañar a sus padres y abuelos en el cuidado de su salud visual representa una forma de corresponder al apoyo y acompañamiento que ellos han brindado durante toda su vida.
“Muchas veces nuestros padres y abuelos han sido quienes nos han cuidado, acompañado y enseñado. Atender su salud visual también es una forma de acompañarlos a ellos, de ayudarles a conservar su independencia y que puedan seguir disfrutando con seguridad las actividades que forman parte de su día a día”, señala el Dr. Jairo Sánchez.
El especialista destacó que la atención oftalmológica permite recuperar claridad visual y preservar momentos importantes de la vida cotidiana: “Cuando una persona vuelve a ver con mayor claridad, cambia su manera de relacionarse con su entorno. Una detección oportuna puede hacer una diferencia importante en su bienestar”.
Instituto Oftavisión cuenta con más de 20 años de experiencia, presencia en más de 10 de estados de México y una red de más de 15 centros quirúrgicos especializados en el cuidado ocular. Su equipo está integrado por médicos especializados y certificados por el Consejo Mexicano de Oftalmología, quienes brindan atención personalizada para padecimientos como catarata, glaucoma, retina, retinopatía diabética, degeneración macular y problemas refractivos.
Cada año, más de 25,000 pacientes confían su salud visual al Instituto Oftavisión en cirugías y procedimientos oftalmológicos, incluyendo tratamientos de catarata, retina y glaucoma, con apoyo de tecnología médica especializada.
A través de su atención clínica y las acciones de su brazo social, Fundación Visión Contra la Ceguera, trabaja para acercar servicios de diagnóstico, prevención y tratamiento oftalmológico a más personas, especialmente en comunidades con acceso limitado a servicios de salud visual.
Por medio de brigadas, jornadas oftalmológicas y campañas de atención, la Fundación impulsa una cultura de prevención y cuidado de la visión, sumando esfuerzos con instituciones y organizaciones sociales como Cruz Roja, Clubes de Leones, Rotarios, Sistemas DIF y otros aliados comunitarios.
“La visión forma parte de la manera en que vivimos, nos movemos y nos conectamos con quienes nos rodean. Atender un problema visual a tiempo puede ayudar a conservar esa independencia y mejorar la calidad de vida”, finaliza el Dr. Jairo Sánchez.

